Hay más cosas que el amor, parece que estamos en una sociedad donde algo intangible tiene tanto valor. Parece que el amor se ha vuelto una obligación, tenemos que perseguir a alguien. Cuando el amor se convierte en una obligación, para mí aparece el odio y se convierte en placer.
Estamos ligados a seguir unas faldas y un buen culo. Un buen culo está bien, pero no todo el rato. No podemos estar tan obsesionados con la idea de que haya alguien. La gente se cansa de esperar, por supuesto. Es lógico, nadie aguanta muchos palos. No puedes acogerte a la idea de: Oh, mierda, lo he dejado pasar. NO NO NO, esa no es la actitud. Tienes que mirar. Si nunca aprendes esta lección de mierda, nunca vas a aprender a darte cuenta de nada que no esté a un puñetero palmo de tus narices, por mucho que pienses que sí.
El amor es un cuento de viejas. Te darás cuenta de lo que te rodea cuando olvides las tonterías y los antojos y por una vez abras los ojos.
Al final, el amor no es más que una densa niebla que se quema con el primer rayo de luz de la realidad. ¿Quiero amor? Prefiero el alcohol, él nunca me falla, siempre está ahí cuando lo necesito. Si me pasa algo malo está ahí para ayudarme a olvidarlo, si pasa algo bueno está ahí para que lo celebre y si no pasa absolutamente nada está ahí para que pase algo. Recuerdo una frase que escribí un día sobre el amor: "traté de convertirla en mujer pero sólo era una puta" como transformar la realidad, eso el amor no lo puede hacer. Eso como la bibliotecaria donde siempre me sacaba los libros más exquisitos, yo me quedaba esperando a que aquella mujer me dijese: "Que interesante ejemplar, joven" pero la puta vieja no sabia quien coño era, como iba a saber quien coño era yo.
¿Qué nos queda en un mundo de canciones de amor espantosas y donde la gente no se da cuenta de que ya el mundo no necesita más libros sobre vampiros?
By Afi Dylan
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