domingo, 29 de mayo de 2011

Nos veremos algún día en la frontera

Cuando era niño solía arrodillarme en un parque junto a la casa de mi abuela, veía pasar los coches y arrancaba de tirones la hierba de la tierra desgarrando sus raíces. Pasaba las horas contando las briznas y en miS manos aparecían manchar verdosas.
Pasaban los coches y yo me mordisqueaba el labio y sostenía mi presa mientras gemía la sirena agachándome cuando los coches pitaban. Yo saludaba con la mano tímidamente y contaba coches hasta que sus ecos se desvanecían. Comprendía  entonces que se había ido era entonces cuando volvía los ojos hacia mis manos con manchas verdosas rayando mis palmas como si fuera sangre que dice que yo la había tomado y no la devolvería pero volviendo mirar.
Restregába mis manos para limpiar las manchas y lanzaba una piedra ala carretera. Me pedí a mí mismo ser mi amigo y anduve mi camino como un perro asustado y canté mi canción como un niño endemoniado con un puntapié y una maldición.
Así que es primavera una vez más y pronto será verano y volveré vagabundeando al lugar donde me arrodillé cuando escuché por primera vez los coches pasar y arranqué la tierra de sus raíces. Pero esta vez no usaré fuerza empleando el tiempo en arrancar hierba. No, la próxima vez será un día diferente, no contaré briznas de hierba sino que la acariciaré como a una amiga y me preguntaré que quiere decir todo eso. Entonces me levantaré y recordaré un tiempo donde un endemoniado niñato tiraba piedras y volveré a mi camino hacia algún sitio entre el verde y el negro. Porque ese sitio no será el mismo, porque yo no seré el mismo, porque nada es lo mismo, porque no siempre estarán los mismos amigos, porque LOS TIEMPOS ESTÁN CAMBIANDO…

domingo, 22 de mayo de 2011

Un adiós


No termino de comprender por qué todo acaba y tiene un final. Siempre tengo esa sensación que me hace un nudo en mi garganta de que os voy a perder. Se van formando nuestras vidas y poco a poco nos vamos apartando el uno del otro y vamos perdiendo nuestra amistad.
Son momentos inolvidables los que he vivido con ustedes, esos momentos como nuestras rutas en bicicletas, desayunos en clases, llantos y risas. Vamos creciendo y alejándonos. Van disminuyendo los dedos de mi mano, cada dedo sois uno de vosotros y los estoy perdiendo. No me quiero imaginar la situación de cuando ella se vaya, ¿perderé a otra amiga? Me da miedo de que te vayas porque puede que no vuelvas, como han hecho otras.
Es así nuestra vida, el formarnos nos hace perder cosas que queremos, pero intentaré que no ocurra de esa manera.

domingo, 8 de mayo de 2011

Preludio al punteo plano

El amor no es una mierda, sólo que las cosas no te van como tu quieres. Desde fuera, se ve que tu tienes la expectativa de vida de una buena comedia, si puedes convencerte a ti mismo de que serás triste sin importar lo que pase, incluso sin todas esas cosas, entonces quizás no tengas que odiar el universo por haberte tirado una gran cantidad de mierda. El fatalismo es tu mecanismo de supervivencia. Somos lo que somos, para bien o para mal.
By Afi Dylan